Luego de la última sesión, en el Senado empezó a dibujarse un nuevo mapa político, diferente del que había trazado la jefa de los senadores oficialistas, Patricia Bullrich (Capital), y que le permitió contar con mayorías fluctuantes entre los 38 y los 42 votos para aprobar los proyectos del Gobierno de Javier Milei
Los números son raros, pero el oficialismo sabe que deberá armar una nueva alianza para, al menos, llegar a fin de años sin disgustos legislativos. Cuenta con 21 senadores propios, con al menos 7 de 10 radicales y los 3 miembros de Pro. A esta lista hay que meter al peronista correntino Carlos Espínola.
La mesa de arena de Bullrich consideran que detrás del desguace del proyecto elaborado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, se esconde una acción política que marca el inicio de la batalla electoral.