El peronismo sintió, y corroboró en el momento que se puso a votación el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que había ganado una batalla difícil en el Senado. El proyecto ideal del oficialismo se desmembró. El PJ se lo comió por dentro. Fue una votación que se trabajó tras bambalinas entre legisladores, referentes del peronismo y gobernadores. Teléfonos abiertos, pedidos, convencimientos, cuentas rápidas y equilibrio en el juego de la política.
De esas conversaciones participó Sergio Massa, en su rol de hombre fuerte del peronismo, con base en sus oficinas de Avenida Libertador y siempre inmiscuido en las negociaciones cruzadas de peso específico en la discusión legislativa. El líder del Frente Renovador estuvo en contacto con algunos senadores del espacio durante el día previo a la sesión y durante todo su desarrollo. Teléfono en mano, se volcó al campo de la negociación parlamentaria para frenar la ley.
La senadora nacional Juliana Di Tullio lo dejó a la vista en un mensaje encriptado en sus redes sociales. Escribió: “El pueblo argentino logró lo impoSible: que este gobierno enTreguista tenga que bajar dos capítulos claves del proyecto de inviolabilidad.La ley de tierras y la ley de Manejo del fuego siguen vigentes”. Fue una forma de saludar en código a Sergio Tomás Massa, con el que estuvo en contacto durante todo el jueves. Las casualidades casi nunca existen.