Sudamericana de Lácteos, la histórica fábrica santafesina que permaneció detenida desde comienzos de este año, se prepara para retomar sus actividades la semana próxima y llegar a un volumen de procesamiento de 100.000 litros de leche diarios. La compañía, con planta en la localidad de Díaz, había interrumpido su producción en enero por decisión de la conducción anterior, en medio de una crisis que combinó deudas con trabajadores, con tamberos proveedores de materia prima y con distintos proveedores del sector.
En ese escenario de incertidumbre apareció Pablo González, empresario agroindustrial oriundo de Pergamino y radicado en Rosario, con trayectoria en el sector aceitero, alimenticio e inmobiliario y actual titular de una planta de crushing de girasol en la localidad de Serodino. González tomó contacto con la situación de la láctea a comienzos de año, recorrió las instalaciones, evaluó su capacidad productiva y avanzó en un acuerdo para quedarse con el paquete accionario de la empresa, haciéndose cargo del pasivo acumulado.
"La gente está trabajando muy bien, con mucho entusiasmo y estamos terminando esta semana de poner a punto la planta. Compramos insumos y estamos terminando de destrabar la parte administrativa y bancaria para poder abordar la compra de materia prima", relató González, que remarcó que el objetivo es arrancar la semana que viene "a más tardar", una vez habilitadas las cuentas bancarias para poder pagar la leche a los tamberos de la zona.