Las exportaciones de yerba mate se siguen consolidando como el único rubro dentro de esta actividad que crece con viento de cola, tras la desregulación que implementó el gobierno nacional y que terminó con más de 20 años de precios oficiales en la materia prima y valores cuidados o vigilados en la góndola. Los datos de exportaciones a julio pasado muestran que las ventas al exterior crecieron de manera sostenida.
Pero la nota distinta más importante es que los gigantes de la góndola se interesan cada vez más por un negocio que antes consideraban marginal: Las Marías (Taragüí), Playadito, Rosamonte, CBSé o Verdeflor elevaron sus envíos. Se suman a La Cachuera y Piporé, históricas dominadoras del negocio exportador junto al Grupo Kabour.
Playadito, la número uno del mercado interno, o Las Marías, la histórica líder en los últimos 50 años, venden cada vez más afuera con una diferencia en la forma de encarar el negocio. Playadito solo exporta si lo hace en paquete, mientras que Las Marías incursionó en el formato tradicional del negocio exportador de yerba mate: la yerba mate a granel, en big bags de 50 o 100 kilos.