La CGT avisó un paro general y una movilización para el 10 de febrero, fecha en la que el Senado debatirá el plan de reforma laboral. La medida busca parar la iniciativa oficialista, que según la central sindical representa un retroceso en derechos adquiridos
El comunicado se produjo tras la masiva marcha del 18 de diciembre en Plaza de Mayo, donde los trabajadores pidieron contra la reforma. Desde la conducción gremial anticiparon que la protesta será contundente y afectará servicios esenciales en todo el país.
La medida responde al rechazo de la CGT al plan de reforma laboral que el Gobierno pretende aprobar en el Congreso. Según la central obrera, la idea flexibiliza las condiciones de trabajo y saca derechos colectivos sin consenso ni diálogo