El líder de Pinamar, Martín Yeza, dijo que la ciudad se estaba "en una situación más o menos manejable" en el marco de la pandemia "hasta que empezaron las nuevas restricciones", y se sorprendió porque los jóvenes no hacen caso a las advertencias.
"Veníamos en una situación más o menos manejable hasta que empezaron las nuevas restricciones y se fue haciendo más complejo", analizó el jefe comunal sobre el movimiento social en la ciudad balnearia. En ese ambiente, contó: "De hecho, se armó la fiesta más grande en el espacio público y de día".
"Para la Policía es una relación muy asimétrica, tenés que detener a 3000 o 3500 personas", señaló el intendente del PRO. Yeza anunció que, además, por la noche se hicieron 30 inspecciones para parar fiestas clandestinas y se desarmó una en el límite del distrito.