JUSTICIA RESTAURATIVA

La Dirección de Responsabilidad Penal Juvenil avanza en la consolidación de un modelo de trabajo donde la víctima tiene un rol activo y promueve la convivencia humana y pacífica.

 

La justicia restaurativa es un enfoque de resolución de conflictos que busca reparar el daño causado por un delito, centrándose en las necesidades de las partes afectadas y promoviendo la responsabilidad, la sanación y la reconciliación.

Abandona como eje central el análisis de la violación de la norma, pasando a centrar el abordaje del hecho penal en la vulneración de las relaciones entre las personas y en el daño causado. Dá a la víctima un rol activo ya que considera especialmente el daño causado en concreto y promueve la convivencia humana y pacífica.

Los objetivos a alcanzar para con los adolescentes son: reconocer y reflexionar sobre el alcance de sus acciones y los daños causados; sentirse respetados y escuchados durante el proceso; evitar los efectos nocivos del contacto con el sistema penal juvenil y liberarse del estigma social, que afecta su autoestima y valoraciones propias.

En tanto que los objetivos a alcanzar para las víctimas, se caracterizan por una mayor participación de las mismas en espacios donde puedan expresar las consecuencias vividas, se sientan escuchadas y pueden tener la posibilidad de intercambiar sentires con los adolescentes en algunos casos.

Las prácticas restaurativas se sustentan en un amplio cuerpo normativo de instrumentos internacionales, nacionales y provinciales en materia penal juvenil. En especial debemos destacar Observación general Nº 24 (2019) del Comité de los Derechos del Niño, relativa a los derechos del niño en el sistema de justicia juvenil, que “refleja los cambios que se han producido desde 2007 como resultado de la promulgación de normas internacionales y regionales, la jurisprudencia del comité, los nuevos conocimientos sobre el desarrollo en la infancia y la adolescencia, y la experiencia de prácticas eficaces, como las relativas a la justicia restaurativa”.

En nuestra provincia el primer antecedente dictado por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Mendoza mediante Acordada N° 21.612 fue el Protocolo de mediación penal juvenil en el Cuerpo de Mediadores.

Para los jóvenes involucrados en el sistema judicial, la justicia restaurativa ofrece un enfoque flexible y basado en el reconocimiento y el respeto mutuo entre los participantes. Adaptándose para satisfacer los requerimientos específicos de cada niño y, del mismo modo, reflejar los diferentes contextos sociales y culturales. Los enfoques de justicia restaurativa tienen el potencial, por consiguiente, de promover y proteger el interés superior del niño a lo largo de las diversas etapas procesales, tanto de los niños víctimas como de los responsables de la infracción.

En la DRPJ, este proceso viene construyéndose con prácticas aisladas y capacitaciones desde el año 2017. A partir del 2019 se coordinaron diversos talleres, jornadas y cursos con Dirección Nacional para Adolescentes infractores o presuntos infractores a la ley penal (DINAI), dependiente de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (SENNAF). Asimismo se contó con la colaboración del cuerpo de mediadores del Poder Judicial de Mendoza en capacitaciones y asesoramiento a los equipos técnicos de ambas direcciones, sobre conceptos básicos de la justicia restaurativa y la mediación.

Dicho programa dependerá del director general de la DRPJ, Arturo Piracés, y estará dirigido por las dos profesionales capacitadas en el tema, evaluándose periódicamente la metodología de intervención y los alcances de las prácticas en los distintos niveles de atención de los y las adolescentes abordados desde la DRPJ.

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