El acto por el Día del Trabajador de la CGT en la cancha de Defensores de Belgrano, que se suponía de unidad, empezó con la ruidosa ausencia del co secretario y referente de Camioneros Pablo Moyano, disgustado porque no podría ser el orador final de la jornada. Ni siquiera su padre, Hugo Moyano supo qué contestar a los periodistas que lo abordaron cuando ingresó pasadas las 14 al estadio. "¿Pablo? No sé", dijo.
A esa hora un grupo de dirigentes de la cúpula de la central obrera buscaba desescalar la tensión interna. El gremio de Moyano igual hizo gala de su poder de movilización y copó con militantes y banderas la platea central de "Defe", en pleno barrio de Nuñez. "Y ya lo ve, y ya lo ve, hay una sola CGT", cantó la militancia sindical al inicio del acto a pesar del ruido interno.
Las diferencias quedaron expuestas una vez más cuando los militantes de Camioneros taparon la voz de Héctor Daer, otro de los triunviros cegetistas, que se quedó con el lugar de orador central que pretendía Pablo Moyano. Los militantes de la UOCRA y de UPCN quisieron tapar a los de "verde", pero fue imposible. Daer siguió hablando como si nada. "Estamos todos", dijo. "
Moyano padre llegó acompañado por la denominada "mesa chica" de la CGT, los co secretarios Daer y Carlos Acuña, que se reunieron con Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, en Obras Sanitarias, a pocos metros del estadio de Defensores. Gerardo Martínez, de la UOCRA, se sometió a una cirugía y pegó el faltazo.
Fuera del estadio había unas pocas banderas con la cara de Cristina Kirchner. pero su figura se mencionó en los discursos. "Quisieron pegarle un tiro en la cabeza a nuestra Vicepresidenta. Son los mismos que les cortaron las manos a Perón. Tengamos memoria, cuidemos la democracia. No puede ser que la iniciativa de la oposición sea una reforma laboral. No saben qué es un convenio laboral, porque nunca laburaron", bramó Acuña.
"Las soluciones tienen un solo eje, un acuerdo político y social", sostuvo antes de aludir a los candidatos antisistema, en una clara referencia a Milei. Reclamó que esa institución que Alberto Fernández creó por ley para pensar políticas de largo plazo pase por el congreso.
La presión de la CGT para ser incluidos en las listas del peronismo también se hizo sentir. "No somos convinados de piedra", sostuvo Solá. Antes de ingresar al acto Julio Piumato, de Judiciales, señaló que la central obrera "quiere ocupar el lugar que merece". El fantasma de la lapicera de Cristina Kirchner en 2019 y 2021 es un recuerdo latente.
Las diferencias quedaron expuestas una vez más cuando los militantes de Camioneros taparon la voz de Héctor Daer, otro de los triunviros cegetistas, que se quedó con el lugar de orador central que pretendía Pablo Moyano. Los militantes de la UOCRA y de UPCN quisieron tapar a los de "verde", pero fue imposible. Daer siguió hablando como si nada. "Estamos todos", dijo. "
"Estamos sufriendo un proceso de inflación que es culpa de los vivos que solo quieren acumular ganancias. Hace pocos días, Argentina sufrió una corrida. No fue casual: tiene connotación políticas y financieras. La CGT estuvo donde tenía que estar junto a los movimientos sociales", afirmó el dirigente de Sanidad en su discurso. Y siguió: "El FMI no puede seguir proponiendo metas incumplibles. Basta a los irresponsables que dicen que hay dinamitar un poco o todo y de los que hablan de dolarizar. Quieren empobrecernos. La CGT no es antisistema", bramó en alusión a los dichos de Javier Milei y de Mauricio Macri.
Moyano padre llegó acompañado por la denominada "mesa chica" de la CGT, los co secretarios Daer y Carlos Acuña, que se reunieron con Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, en Obras Sanitarias, a pocos metros del estadio de Defensores. Gerardo Martínez, de la UOCRA, se sometió a una cirugía y pegó el faltazo.
Una voz disidente fue Facundo Moyano, del sindicato de trabajadores de peajes. "La situación es muy difícil. Estamos con una inflación de 120% y lamentablemente eso repercute en el salario. Estamos por encima de la inflación de Sudán y ya nos comparamos con países de África y Venezuela. Nosotros estamos esperando a ver si los dirigentes de la CGT convocan a una medida. Ya vamos seis paros, nos pidieron la quita de la personería gremial, fue Axel Kicillof", enumeró. Y chicaneó a su hermano Pablo: "No tengo ni idea lo que piensa, hay que preguntarle a Máximo (Kirchner) a ver si lo deja".