La responsabilidad, la conducta y la resistencia física de Carolina Sánchez la transforman en un caso que llama la atención a nivel mundial. Nacida en Mendoza en 1976 perdura su juego desde su debut con 12 años en el Club YPF. El básquetbol todavía le sonríe a Carolina.
Con 47 años juega en Matelica de la A2 de Italia con la soltura de una deportista en actividad frente a rivales que las dobla en edad. Es la mejor jugadora por logros, trayectoria y vigencia que ha dado Mendoza en toda la historia y está considerada como una de las mejores en el historial de Argentina.
Algunos medios de difusión y páginas de internet resaltan su larga carrera en el básquetbol y remarcan su vigencia en este diciembre de 2023. La Giornata Tipo resalta publicó que: La durabilidad es la forma de las cosas.
Sabes que en #Labodif amamos mucho las historias de longevidad. Más que picos, disfrutamos de los senderos y las historias. De quienes continúan más que las de quienes sobresalen. Aquí hay uno de ellos. Ella es Carolina Sánchez. Tiene una gran carrera: 19 años en la Selección Argentina. Jugó tres Mundiales.
La historia de Carolina en su propia síntesis
Contaba en una nota un periodista de la Subsecretaría de Deportes de Mendoza: “Comencé a jugar desde muy chica a los 7 años gracias a mi hermano en el Club San José donde empecé con los varones. Estuve un tempo con ellos hasta que me trasladaron a YPF, que fue mi club de crecimiento en el básquetbol femenino. Desde los 8 hasta los 14 años estuve en ese club, participando además en los seleccionados mendocinos.
A los 12 debuté en primera división local y a los 14 estuve con una preselección Argentina, pero me salió una propuesta para realizar una prueba en Italia y fue allí cuando decidí ir a jugar a Europa.
En ese país comencé toda mi carrera. Cuando terminaba en Europa volvía para la Selección Argentina o me iba a reforzar algún equipo que comenzaba la Liga Nacional en su momento o en algún equipo de Sudamérica. En 1989 fue cuando decidí volver a jugar a Italia y comenzar toda mi carrera profesional en este país, en cada momento que terminaba la temporada en Europa, regresaba a la Argentina y he pasado por Murialdo, Obras, en equipos de Buenos Aires como Berazategui, Florida, Central Entrerriano, muchos años en Vélez Sarsfield. También estuve mucho tiempo jugando en equipos de Ecuador, Chile y Uruguay, siempre reforzando equipos de Sudamérica. Tuvo pasos por el básquetbol de España, Portugal y Arabia Saudita. También en uno de sus regresos a Mendoza jugó Liga Nacional para Las Heras y hace dos años mostró su juego en San José.
Carolina también contó que “para todo deportista la Selección Argentina es un orgullo, es lo que todos quieren lograr, no se fija en el dinero sino por los colores de su país. Yo comencé en 1995 con la Selección, estuve 10 años como capitana y esos años fueron increíbles, participando en tres mundiales, en 2002 en China, 2006 Brasil y 2010 en República Checa. Dos Preolímpicos para clasificar a las Juegos Olímpicos de Londres y Pekín, que no se logró. La verdad que fueron momentos increíbles con el seleccionado, fueron muchos logros, muchos momentos duros también que pasamos.
Un entrenador que me marcó y me dio toda la confianza fue Eduardo Pinto, entrenador del Seleccionado Femenino de Argentina por 20 años. También cada entrenador que tuve en un club me dejó una enseñanza y un aprendizaje, no sólo en lo deportivo sino además en lo personal, por lo que tengo que agradecer a cada uno que pasó por mi vida ya que fueron grandes referentes”.
Esta es Carolina, es nuestra, es mendocina y llama la atención en el mundo.