Un acuerdo inédito puede debilitar aún más al imperio quebrado de Hugo Moyano: cámaras empresariales de unas 10 provincias resolvieron “desengancharse” del convenio colectivo de trabajo que rige en el transporte automotor de cargas a nivel nacional y cerrar convenios regionales que se adaptarán a la realidad económica de cada zona.
Se trata de una rebelión que toma a la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC), una de las tres cámaras del sector, y que pondrá en crisis a esta entidad y también al poder centralizado que sostiene el Sindicato de Camioneros.
Según lo pactado en Córdoba a fines de junio, los rebeldes del interior buscarán cambiar el convenio nacional vigente por un esquema regional con una base de 10 puntos en lugar de los 50 ítems del convenio colectivo de trabajo 40/89 con negociaciones por provincia desde septiembre y sin ninguna reducción del salario de bolsillo, según precisaron fuentes empresariales del transporte automotor de cargas.