La gestión de Kicillof dejó de tener la ayuda directa del gobierno nacional que había dispuesto Alberto Fernández por orden de Cristina Fernández de Kirchner. Igualmente, cerca del Ministerio de Economía que conduce Pablo López, también ponen en el haber los últimos meses de Sergio Massa como ministro de Economía, que no sólo concretó el fin del Impuesto a las Ganancias, algo que desfinanció aún más a la gestión de Kicillof sino que dejó varias deudas corrientes con obras que debían ser solventadas desde el Estado Nacional pero que debieron ser terminadas con plata de la Provincia.
La relación entre Máximo Kirchner y Axel Kicillof esta rota, al menos, por el momento. El hijo de los dos presidentes, creyente de tener que ser el sucesor de sus padres al frente de la Presidencia de la Nación en un futuro no muy lejano, le critica al gobernador que “no se alínea” con quien lo puso en ese lugar. El gobernador cree que no sólo lo hace, sino que lo muestra al mantener a más de casi medio centenar de funcionarios alineados con La Cámpora o cercanos al presidente del PJ bonaerense.
En el radar, sigiloso, siempre aparece Massa, hoy mucho más cerca de querer tener como síndico la quiebra del kirchnerismo camporista que de ir por una tercera vía o aliarse definitivamente con Kicillof. Su poder de fuego sigue siendo muy importante, tanto que es el verdadero paredón en el que impactan algunas ideas como las que pretenden forzar una nueva modificación que permita la reelección de los intendentes.