La Cámara Federal de Casación Penal desestimó el último intento de, Alberto Fernández, por anular la causa que le inició Fabiola Yañez por violencia de género. Con el argumento de que había instruido el expediente el juez Julián Ercolini, que fue apartado por la Sala II del máximo tribunal penal, la defensa buscaba que la investigación volviera a empezar de cero. La pelea en torno a este punto demoró un año entero la elevación del caso a juicio.
Ahora la causa está en manos del juez Daniel Rafecas, quien a fines de agosto ordenó -a pedido de la Cámara Federal porteña- una serie de medidas de prueba que venía pidiendo el exmandatario. Con sus respectivos resultados, el tribunal superior le indicó al titular del Juzgado Federal N° 3 que “reevalúe la situación del imputado”. Esto es: si merece seguir procesado y enfrentar el debate oral y público, o bien le cabe la falta de mérito o el sobreseimiento.
El fiscal federal Ramiro González, quien encabezó la investigación, dio por concluidas las averiguaciones y pidió sentar a Alberto Fernández en el banquillo de los acusados en agosto del año pasado.
Por lo pronto, el fallo de Casación, dictado por mayoría con los votos de los magistrados Guillermo Yacobucci y Angela Ledesma, y la disidencia de Alejandro Slokar, cerró el camino para que el expresidente logre la anulación del proceso.
Los jueces consideraron que la presentación de la defensa, liderada por la abogada Silvina Carreira, se limitó a expresar meras discrepancias con las decisiones anteriores y no logró fundamentar una cuestión federal que habilitara la intervención de esa instancia intermedia.