El festejo tiene motivos religiosos. La Iglesia Católica evoca a San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María, y por lo tanto, abuelos de Jesús. Ambos santos, llamados "patronos de los abuelos", fueron los encargados de educar en el camino de la fe a María.
Aquí, a los abuelos se les dedican tres jornadas al año. Al 26 de julio (día de las abuelas y los abuelos). Se incorpora el segundo domingo de noviembre, que es Día de la Abuela, y el tercer domingo de agosto, que es el Día del Abuelo.