Una obra social existe para garantizar el acceso a la salud. Cuando deja de hacerlo, deja de cumplir su razón de ser. Eso es, precisamente, lo que denuncian desde hace meses miles de afiliados de Unión Personal en Entre Ríos (UPCN), quienes continúan pagando regularmente sus aportes mientras la cobertura médica permanece prácticamente desmantelada.
La situación ya no puede calificarse como una dificultad transitoria. Es una crisis prolongada que, lejos de encontrar una solución, se profundiza con el paso de las semanas. Las prestaciones están interrumpidas en casi toda la provincia. No hay consultas médicas, estudios de diagnóstico, tratamientos, prácticas ni asignación de turnos en la mayoría de los centros de salud que integraban la cartilla de la obra social y de Accord Salud.
El origen del conflicto es conocido. Los círculos médicos mantienen suspendidas las prestaciones por la falta de pago y por la ausencia de actualización de los aranceles. El resultado de esa disputa lo padecen exclusivamente los afiliados, que quedaron atrapados entre una obra social que no garantiza las prestaciones y prestadores que dejaron de atender