El COVID-19

Hoy en Argentina estamos viviendo una situación excepcional por el avance mundial de la pandemia del COVID-19, y con ella hemos visto el gran apoyo que la sociedad le ha dado a las medidas tomadas por el gobierno nacional. Estoy convencido que las medidas de auto aislamiento, cierre de fronteras y la prohibición de espectáculos de asistencia masiva, ya sean deportivos o culturales, eran necesarias y fueron oportunamente dispuestas. Incluso, creo que fue sumamente acertada la suspensión de las clases, por ser nuestros niños, en muchos casos, pacientes asintomáticos del virus de la COVID-19, y por lo tanto la continuidad del ciclo escolar, contribuiría a una propagación rápida de la enfermedad. No obstante ello, con posterioridad el Gobierno Nacional tomó medidas de ampliación del aislamiento “social, preventivo y obligatorio”, que no es otra cosa que una cuarentena total. Para tomar esta medida se trató de justificar en la situación que estaban pasando países como Italia y España, pero lo cierto es que nuestra realidad era totalmente distinta, y ya se habían tomado medidas que preveían que, de contar con los elementos necesarios para el control y detección de la enfermedad, la situación nunca se hubiese llegado a asemejar a esos países, los cuales tomaron medidas de aislamiento social y suspensión de espectáculos públicos y del período escolar de manera tardía, y con un avance de la pandemia tal, que ya no había forma de evitar la propagación del virus. La falta de previsión por parte del Gobierno Nacional, y en especial de su Ministro de Salud que hasta unas semanas antes de que se iniciaran las restricciones de circulación, declaraba que: “No había ninguna posibilidad de que existiese coronavirus en Argentina”, y habiendo surgido el primer caso decía que: "había una situación de mucho miedo, que nos preocupa a todos, pero a su de ver era innecesario tanto temor. Agregando además que erauna situación de una enfermedad nueva, una enfermedad muy parecida a los síndromes gripales, pero que de todas maneras era un virus nuevo". Esta minimización de la Pandemia, fue la que llevo a que el Gobierno Nacional no hubiese previsto la compra de los reactivos necesarios para detectar la enfermedad, y mucho menos del equipamiento e insumos médicos necesarios para proteger a los argentinos. Nuestro país recién pudo contar con tan solo 35000 test de COVID-19, después de 2 semanas de aislamiento Esos insumos, necesarios para verificar si una persona tiene o no el Coronavirus, se distribuyeron entre todas las provincias, sin embargo, a la Provincia de Mendoza llegaron tan solo 500. Para nuestra suerte, el Gobernador Suarez preocupado ante la situación nacional, realizó una compra de reactivos, por lo que hoy la provincia cuenta con 10.000 test mas, lo cual va a permitir que podamos realizar los chequeos correspondientes y de esta forma evitar la propagación de la enfermedad y está encaminada otra compra en nuestra provincia por un número significativamente mayor de reactivos poniendo a la provincia a la cabeza en la lucha contra esta pandemia. Nuestra provincia no solo se anticipó a la compra de reactivos, sino que también compró 100 respiradores para los Hospitales mendocinos, sin embargo, previamente a la llegada de los primeros quince, el Gobierno Nacional tomó la decisión de centralizar todos los insumos del país, privando a los mendocinos de la cantidad de respiradores que se habían comprado,y de los cuales solo se han enviado 8;. Es decir, solo ocho (8) nuevos respiradores para una provincia con casi dos millones de habitantes. Pareciera ser que somos víctimas de la falta de gestión del gobernador de Buenos Aires, quien por incapacidad o por falta de convicción, lo que se viera reflejado en sus propias palabras cuando decía que: “Es lógico tomar medidas de restricción, pero a veces los efectos secundarios pueden ser graves”. Evidentemente Kicillof piensa que esto no se resuelve persiguiendo a los que no cumplen la cuarentena; descree de las medidas tomadas por el gobierno nacional y no instruye a la policía para que se haga cumplir con el confinamiento en el conurbano. Para entonces, el gobierno bonaerense tuvo que inventarse la “Cuarentena Barrial”, un peligroso criterio con el que algunos gobernadores pueden decidir si aplican o no la cuarentena, conforme si ellos creen que se puede aplicar en una determinada localidad o no. Sin embargo, en nuestra provincia son numerosos los municipios, que sin tener ni siquiera un solo caso sospechoso, están acompañando la cuarentena decretada por el Gobierno Nacional, sufriendo las consecuencias económicas de la misma. Por esas decisiones irresponsables es que hoy lamentablemente tenemos que esperar hasta el 13 de abril para ver como retomamos nuestras actividades normales, y rogar que la economía empiece nuevamente a funcionar cuando sabemos que son muchos los mendocinos, en su mayoría profesionales independientes, pequeñas y medianas empresas, y trabajadores independientes, que van a sufrir las consecuencias de un parate económico de más de 20 días, que a mi modo de ver, se podría haber morigerado si el Gobierno Nacional no hubiese subestimado el avance que el COVID19 podía llegar a tener en nuestro país. Incluso peor, la situación de emergencia podría verse agravada si se continuasen con medidas como las tomadas por el Gobernador de Buenos Aires. Por último, es fundamental que el gobierno nacional elabore nuevas políticas públicas de relacionamiento social a través de protocolos, documentos y acciones destinadas a prevenir la expansión del virus. No nos olvidemos que esto implica modificar pautas culturales en escuelas, oficinas, mercados, clubes, vecinos y familias. Sin una modificación de nuestros hábitos no podremos vencer a esta pandemia y es el Gobierno el responsable de impulsar estos cambios. También es el gobierno el que ya mismo debiera llevar a cabo todas las medidas necesarias para adquirir todos los insumos sanitarios necesarios para prevenir los contagios durante los próximos meses de invierno. Esto significa que hay una serie de medidas a tomar más allá de cuarentena si o cuarentena no. Los argentinos tenemos que poder combatir la pandemia y simultáneamente poder seguir trabajando, antes de qué lleguemos a un colapso económico Pablo Priore Presidente Bloque de Senadores PRO Provincia de Mendoza

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