La intervención quirúrgica de urgencia que tuvo el Jefe de Gabinete, Carlos Bianco, en Barcelona, en el final de la gira del Gobernador, provocó una situación impensada en un chat de intendentes bonaerenses, con la nueva camada de jefes comunales. Allí todos saludaron al ministro y le desearon una pronta recuperación. Pero sobresalió uno, que fue el de la intendenta, en uso de licencia, de Quilmes, Mayra Mendoza.
“Va a estar todo bien. Es la misma operación que tuvo Cristina Fernández de Kirchner en diciembre. Distintos contextos: a vos te tocó en Barcelona y a ella presa. Entiendo la preocupación de Axel. Insisto con que hubiera sido HUMANO que exista también por la mujer que le dio la posibilidad de ser gobernador”, escribió. Nadie le respondió.
El mensaje le cayó mal a Bianco y a todo el kicillofismo. Y generó un fuerte enojo en varios intendentes del peronismo, que no entendieron la necesidad de mandar esas líneas cuando el ministro bonaerense aún estaba internado en Barcelona. “Es penoso e irrespetuoso lo que dijo”, apuntaron en La Plata. Y agregaron: “Nosotros no hacemos política aprovechándonos de una situación de salud”. El malestar está enquistado en distintas vertientes del peronismo bonaerense, donde hay un fuerte hartazgo con los cruces del camporismo y el kicillofismo.
En paralelo a la explosión de enojos que generó el mensaje para Bianco, en La Plata explotaron contra La Cámpora por el proyecto de ley para declarar la emergencia alimentaria en Buenos Aires, que envió el intendente, en uso de licencia, de José C. Paz, Mario Ishii, que ahora ocupa una banca en el senado bonaerense.
La relación entre el Gobernador y el histórico cacique del conurbano se quebró luego de que Ishii presionara para quedarse con la vicepresidencia segunda de la cámara Alta bonaerense, respaldado por el cristinismo. Para Kicillof ese lugar le correspondía a su espacio político. “Ishii sabía muy bien que ese lugar no le pertenecía a La Cámpora. Acordó con ellos para cagarlo a Axel”, se quejaron en la gobernación