La pandemia de COVID-19 esta ocupando un lugar importante en las ordenes de las autoridades sanitarias globales. A punto de cumplirse tres años de su declaración por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pandemia fue reducida en su velocidad por la amplia campaña de vacunación.
El Ministerio de Salud argentino avisó recientemente la llegada en febrero de más de cuatro millones de dosis de vacunas bivalentes, más efectivas para la batalla de los linajes más resistentes y expansivos, pertenecientes a la variante Ómicron. Cada provincia tendrá lotes en proporción a su población, todas de Pfizer y Moderna.
A pesar del control relativo del virus SARS-CoV-2, el agente que fabrica el COVID-19, la OMS no anunció el fin de la pandemia. "Estamos profundamente preocupados tanto por los niveles alarmantes de propagación y gravedad, como por los niveles alarmantes de inacción", había informado en marzo de 2020 el organismo dirigido por Tedros Ghebreyesus.
Pero, la OMS dice que el brote de COVID-19 probablemente dejará de ser una emergencia global pronto, aunque todavía no se ha llegado a término.