El equipo que dirige José María Bianco apunta a formar un equipo competitivo con jugadores de experiencia y trayectoria para elevar el plantel actual y volver a pelear por el ascenso en el próximo torneo de la Primera Nacional. El nuevo torneo inicia en la primera semana de febrero
La primera decisión que tomó la dirigencia ante la salida de Joaquín Sastre, fue la de contratar al experimentado José María Bianco, quien ya estuvo en el club, durante el período 2018-2019.
Gimnasia y Esgrima hasta el momento ha traido al arquero Luis Alberto Ojeda, proveniente de Atlético Tucumán.
Por su parte volvieron al club los volantes Brian Andrada y Leandro Ciccolini de sus resoectivos préstamos en San Martín de Tucumán y renovaron sus contratos. El otro que volvió es el defensor Franco Meritello también de Santo Tucumano, pero su idea es irse del Lobo.
Ismael Cortez es otro de los que tiene que retornar, tras su préstamo en Rosario Central.
Gimnasia y Esgrima en el 2022 llegó a la semifinal por el segundo ascenso y fue eliminado por Estudiantes de Buenos Aires. En este 2023 quedó eliminado con Quilmes, en los octavos de final el Reducido. Ahora intentará pelear otra vez para lograr el ascenso. Es el objetivo que tiene su presidente Fernando Porretta.
Además el Lobo jugará la Copa Argentina enfrentando a Unión de Santa Fe, en el cruce por los 32avos de final.