Los gobernadores peronistas le solicitaron a Alberto Fernández detener las primarias a nivel nacional durante el almuerzo que sostuvieron la semana pasada en la Quinta de Olivos. El mabdatario sabe que esta decisión se tiene que dar con un apoyo de la oposición.
Si bien el Frente de Todos, con la ayuda de dos gobernadores radicales como el jujeño Gerardo Morales y el correntino Gustavo Valdés, busca detener las PASO, el Gobierno sabe que necesita del visto bueno de Horacio Rodriguez Larreta y María Eugenia Vidal.
La Provincia y la Ciudad de Buenos Aires juntan en conjunto el 45% del padrón nacional. En las últimas elecciones en CABA hubo más de dos millones y medios de electores autorizados. Es por eso que Juntos por el Cambio tiene mayoría para determinar si se hacen las PASO locales, en las que se define quiénes competirán por las 30 bancas para la Legislatura porteña.
Rodríguez Larreta tiene en sus manos la pelota. Días atrás, el jefe de Gobierno porteño había rehuzado la idea.
La provincia de Buenos Aires tiene 11.867.000 de electores, el 37% del padrón. Axel Kicillof puede aprobechar la supremacía en la Cámara de Diputados provincial, pero María Eugenia Vidal es clave en la postura de la bancada cambiemita en el Senado bonaerense, que ostenta 26 de los 46 escaños