El embajador argentino ante la OEA (Organización de los Estados Americanos), Carlos Raimundi, prescindió de elegir una resolución que castigó las elecciones realizadas en Venezuela y que no sabe los resultados al llamarlo como "fraudulentos" por no ser comicios "libres ni justos".
Alberto Fernández ha persistido en silencio al respecto para no provocar tensiones dentro de la coalición del Frente de Todos. Pro, la expectativa estaba puesta en lo que iba a hacer Raimundi, quien ya había armado polémica en septiembre cuando rechazó el informe de la ONU sobre la violación de derechos humanos en Venezuela.
En octubre, el Consejo Permanente de la OEA había autorizado una resolución (de la que Argentina también se abstuvo) en la que advirtieron “que el reconocimiento de las elecciones a la Asamblea Nacional de Venezuela dependerá del establecimiento de las condiciones necesarias de libertad, justicia, imparcialidad y transparencia, garantizando la participación de todos los actores políticos y de la ciudadanía, la liberación de los presos políticos, con plazos razonables para su celebración y que cuenten con observación electoral internacional independiente y creíble”.