Por ahora, comparten la visión sobre el rumbo económico de Javier Milei y la necesidad de hacer acciones en conjunto. Un vínculo que nació al calor de la crisis libertaria y que puede profundizarse en las próximas semanas. La Iglesia Católica no es ajena y suma charlas con varios actores pero sus representantes políticos ya aclararon que no pretenden jugar a fondo en este momento.
Desde marzo los popes de la calle Azopardo se reúnen con representantes del grupo empresario. En las citas, abunda la preocupación por el aumento del desempleo y un modelo económico que no le da respuestas, según coinciden, a la clase trabajadora.
El aluvión importador que provocó la gestión de La Libertad Avanza es otro tema que camina en las conversaciones. “Productos de plataformas chinas ingresan con demasiada facilidad para los consumidores, no pagan impuestos y se destruye el tejido productivo, sobre todo el de la provincia de Buenos Aires”, lamentan en ambos lados del mostrador.