La mayoría de los intendentes del Gran Buenos Aires están analizando con cuál de las peores variantes se quedan para jugar la próxima elección presidencial de 2023 aunque aún no descartan que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner los vuelva a sorprender. Es más. Lo esperan como última y única alternativa.
¿Hay una posición homogénea entre ellos? No. No existe más la famosa Liga de Intendentes que se había constituido cuando Eduardo Duhalde conducía la provincia de Buenos Aires y “alambraba” los límites territoriales para que nadie fuera a pedir nada al Gobierno nacional sin su previo pacto. “Si lo hacemos lo hacemos para todos, no para uno sólo”, decía.