El Gobierno de Javier Milei prepara una medida de fuerte impacto político, presupuestario y estratégico: dará parte de los fondos obtenidos por privatizaciones, ventas de activos, concesiones y licitaciones estatales al reequipamiento y modernización de las Fuerzas Armadas. La medida será plasmada mediante un decreto presidencial que ya superó las principales instancias técnicas y administrativas y podría publicarse en los próximos días.
El esquema prevé asignar el 10% de todo lo que el Estado nacional gane por futuras ventas de empresas públicas, concesiones y licitaciones, además del 70% de los recursos que entren por ventas o concesiones de bienes pertenecientes a las propias Fuerzas Armadas.
El objetivo central es mejorar la capacidad operativa y funcional del Ejército Argentino, la Fuerza Aérea Argentina y la Armada Argentina, tres pilares que arrastran años de restricciones presupuestarias, postergación de inversiones y pérdida progresiva de capacidades estratégicas.