Atentos al terreno actual de mayor cantidad de contagios de coronavirus que podría provocar complicaciones en los próximos meses, un periodo crucual antes de las elecciones legislativas de este año, en el Gobierno nacional buscan reeditar dos recetas económicas que fueron puntuales para parar el daño social provocado por la cuarentena obligatoria: el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y el programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP).
Ambas ayudas dadas a la asistencia para las familias y empresas que quedaron gravemente tomadas por la recesión económica, fueron discontinuándose durante las últimas semanas del año pasado por el enorme costo fiscal que representan para las arcas del Estado, cuyo rojo fiscal en 2020 pasó el 7% y por los que el Banco Central emitió alrededor de $2 billones para tapar las necesidades financiaras.
Con la reciente expansión del rebrote sanitario y las probabilidades de regresar a un nuevo alejamiento, en el gabinete del Presidente Alberto Fernández ven que la chance de reactivar tanto el IFE como el ATP cobra mayor fuerza. "Aún no hay nada definido, dependerá de cómo vaya evolucionando la pandemia. Lo que está claro es que no vamos a dejar a la gente sin ayuda", aclararon desde el Gobierno