La medida, dada por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y la ministra de Capital Humano Sandra Pettovello, garantiza la continuidad del extra financiero de hasta $70.000, aunque fortalece un límite estricto para su distribución.
En paralelo, la disposición revalida el reajuste mensual por movilidad del 1,89% -cifra unida con el registro inflacionario del período previo-, lo que fija la jubilación mínima básica en $419.775,93.
La principal definición del esquema decretado radica en la segmentación del refuerzo económico según la escala de ingresos de cada beneficiario:
Titulares del haber mínimo: acceden al cobro íntegro del bono de $70.000.
Jubilados con ingresos intermedios: quienes perciban un haber superior a los $419.775,93 pero no alcancen el límite de $489.775,93, cobrarán un importe proporcional. La suma disminuye de forma escalar a medida que se incrementa el haber base, con el fin de nivelar la prestación en ese techo final.
Haberes superiores: los beneficiarios cuyo haber mensual supere el tope máximo de $489.775,93 quedan excluidos del beneficio extraordinario.